Historia del cante

Orígenes musicales


 

Las primeras referencias documentales de la existencia y la práctica de formas flamencas definidas y de intérpretes especializados se dan en el siglo XVIII.

Los estudiosos del tema han encontrado una serie de influencias que parecen haber tenido alguna repercusión en la génesis y nacimiento de este arte. Enumeramos estas influencias y aclaramos que estos factores pueden o no haber incidido en mayor o en menor medida en el origen del flamenco.

  1. Influencia oriental: de fenicios y cartagineses.
  2. Germen que se encontraba en la Andalucía antigua: recordar las Bailarinas de Cádiz (Puella gaditanae) que aparecen reflejadas en los escritos de Juvenal y Marcial. Estos autores nos hablan de sus bailes rítmicos, que acompañaban con los Crótalos, y de sus cantos (Cantica gaditanae). Se datan en el s. I a. C.
  3. Influencia griega: sobre todo de los cantos litúrgicos bizantinos (música gregoriana), cuyos aspectos melódicos y la escala que usa (la escala menor o descendente), también aparecen en el flamenco.
  4. Aires hindúes (por los sirios).
  5. Influencia árabe (jarchas y zambras).

La primera expresión del Flamenco se dio en dos frentes:

  • Lugares de trabajo.
  • Reuniones familiares.

A partir de ahí se extendió a otro tercer frente:

  • Tabernas.
  • Fiestas.

Tomando de esta manera una dimensión pública.

En este momento debe anotarse la importancia que tuvo el contacto entre gitanos y andaluces. Como había ocurrido con otros pueblos que llegaron a Andalucía, también los gitanos asimilaron e hicieron suyos ritmos y sones andaluces, interpretándolos con su peculiar manera de hacerlo.

El cante flamenco surge, pues, del folklore andaluz y tiene en su raíz diversas influencias .

Posteriores estudios anotan también la influencia de ultramar, es decir, la americana, sobre todo de las Antillas y algunos países del Sur, en el Flamenco. Efectivamente hay músicas y ritmos que están muy relacionados con el cruce de culturas entre América y Andalucía.

  LOS CAFÉS CANTANTES

Después de esa primera época primitiva, en la que el cante flamenco y el baile se interpretan en reuniones de amigos, en el seno de la familia, o en el trabajo, se llega a este período, que conocemos como de los Cafés Cantantes.

El Café Cantante es un local donde se despachaban bebidas y se ofrecían recitales de cante, baile y toque flamencos.

Su auge ocupa la segunda mitad del siglo XIX.

José Blas Vega, estudioso del Flamenco que ha investigado en este tema, centra la época del Café Cantante entre 1847 y 1920. Entre los años 20 comienza su decadencia, entre otras razones, por la aparición de otros espectáculos que compiten con él (por ejemplo, el cinematógrafo).

Para analizar el papel que estos locales desempeñaron en el desarrollo del flamenco, recogeremos las opiniones que han expresado algunos musicólogos e investigadores del tema; según éstos (recogemos opiniones de Julián Pemartín, José Blas Vega, Manuel Ríos Ruiz y Manuel García Matos):

El café cantante constaba de un salón amplio, decorado con espejos y carteles de toros. Disponía de un tablado para llevar a cabo las actuaciones. Además solía tener cuartos reservados para reuniones privadas y fiestas, así como algunos palcos, para mejor contemplar el espectáculo.

La aparición del café cantante en España responde a un fenómeno común en Europa durante esos años. Se dieron en todas las provincias españolas, aunque variaba el tipo de espectáculo que se ofrecía, ya que no estaban exclusivamente dedicados al flamenco.

A los artistas les supuso cambios importantes:

  • Se consolida el profesionalismo flamenco. El primer cantaor profesional que registra la Historia es Silverio Franconetti.
  • Aumenta el número de cantaores.
  • Los cantaores adquieren mayor dominio del oficio.
  • Toma importancia el aspecto económico: cobraba más el que mejor cantaba.
  • Algunos cantaores imprimieron su personalidad a determinados cantes y se crearon escuelas.
  • Aparecen dos tipos de cantaores:
  1. Generales, los que cantaban de todo.
    Especialistas, los que dominaban un cante o estilo concreto.
Dentro de estos últimos los había:
  1. Largos, si dominaban el estilo con todas sus variantes.
    Cortos, si sus conocimientos eran más escasos.

En cuanto al acompañamiento, también sufre transformaciones, ya que desaparecen los instrumentos de orquesta que acompañaban primitivamente al cante y queda sólo la guitarra.

Con relación a los públicos, los cafés cantantes crearon afición al Flamenco, ya que lo pusieron al alcance de gran número de personas.

Citamos a continuación algunos cafés cantantes andaluces:

CÓRDOBA: Salón Recreo, Café del Gran Capitán.
ALMERÍA: Café Santo Domingo, Café Lyón D'Or.
GRANADA: Café de Cuéllar, Café Suizo.
PUERTO DE SANTA MARÍA: Café del Navío, Café del Refugio.
JEREZ DE LA FRONTERA: Café del Condo, Café de la Vera-Cruz.
CÁDIZ: Café de la Jardinera, Café del Perjil.
MÁLAGA: Café del Turco, Café de Chinitas.
SEVILLA: Café del Burrero, Café de Silverio.

  LA ÓPERA FLAMENCA

Tras la decadencia del Café Cantante, el Flamenco tuvo que buscar otros cauces para manifestarse.

Nace así la Ópera Flamenca.

Su nombre, debido a motivos económicos, estaba originado por el hecho de que los espectáculos operísticos sólo tributaban el 3% y los de Variedades el 10%. Ante este hecho se nombraba a estos espectáculos como Ópera Flamenca.

Estaban organizados por empresarios profesionales.

Se celebraban en Plazas de Toros y grandes Teatros.

Se dedicaban tanto al cante, al baile como a la guitarra.

Su época cronológica puede subdividirse en dos períodos:


1. ...... De 1920 a 1936
2. ...... De 1940 a 1955

Casi todos los artistas tuvieron que integrarse en las Compañías de Variedades, que combinando Copla y Flamenco, actuaban en las giras por pueblos y ciudades.

Los cantes más interpretados eran los Fandangos y Fandanguillos.

Entre los empresarios destacamos el nombre de Vedrines.

Entre los artistas destaca la personalidad de Pepe Marchena.

  FESTIVALES FLAMENCOS

Desde los años 50 se crea otra forma de acercar el Flamenco al público: se trata de los Festivales Flamencos.

Son espectáculos de cante, baile y guitarra, que se organizan al aire libre y, por consiguiente, en época estival.

La organización la llevan organismos oficiales (ayuntamientos) y Peñas Flamencas.

Su objetivo primordial es difundir el Arte Andaluz.

El auge de los Festivales (en 1986 fueron más de 200) ocasiona una subida del nivel de vida del artista y acerca más público al Flamenco.

En los últimos años parece asistirse a una crisis de estos espectáculos. Los motivos son varios, entre los que podíamos destacar:

  • Problemas organizativos
  • Problemas financieros
  • Degeneración del ambiente (público poco dado a escuchar)
  • Larga duración
  • Excesiva proliferación: les resta interés

Todos estos problemas son objeto de discusión en Instituciones y Revistas especializadas.

Enumeramos algunos de estos Festivales:

  • Festival TORRE DEL CANTE, de Alhaurín de la Torre (Málaga)
  • CARACOLÁ Lebrijana, de Lebrija (Sevilla)
  • FIESTA DE LA GUITARRA, de Marchena (Sevilla)
  • Festival de Flamenco de Cádiz
  • Festival DE LA MISTELA, de Los Palacios (Sevilla)
  • Festival CRUZ DE LA BARRERA, de Lucena (Córdoba)
  • Festival flamenco EL SABINAR, de Berja (Almería)
  • Noche flamenca DE SANTA MARÍA, de Antequera (Málaga)
  • Festival CASTILLO DEL CANTE, de Ojén (Málaga)
  • Reunión de CANTE JONDO, de La Puebla de Cazalla (Sevilla)
  • PIPIRRANA flamenca, de Mancha Real (Jaén)
  • Festival CIUDAD DE BAEZA, de Baeza (Jaén)
  • Festival de Barbate (Cádiz)
  • Festival BOTIJO FLAMENCO, de la Rambla (Córdoba)
  • Festival nacional DEL CANTE DE LAS MINAS (La Unión-Murcia)
  • Festival Flamenco de Moguer (Huelva)
  • CATA FLAMENCA de Montilla (Córdoba)
  • VOLAERA FLAMENCA de Loja (Granada)
  • Festival de Cante Jondo ANTONIO MAIRENA, de Mairena del Alcor (Sevilla)